Día a día


Video por Alberto Bañares y Raquel Bonell

 

En Gori-Gori empezamos el día compartiendo fruta y cantando, y luego decidimos qué nos apetece hacer, exploramos materiales y espacios, cada uno a su ritmo y manera descubrimos juntos, reímos mucho, jugamos hasta cansarnos y también sostenemos las emociones que van surgiendo.

Hacemos excursiones distintas cada mes y tenemos actividades fijas, algunas quincenales como el Piccolo Cirkus, donde hemos pasado una hora y media cada dos semanas en año anteriores. El resto de mañanas, se nos da muy bien improvisar alguna salida en GoriCarro, bien sea a nuestro querido Jardí del Silenci, o a cualquier otro parque o plaza del barrio.

Poco después de mediodía, solemos regresar al espacio para almorzar, o bien hacemos un picnic si el tiempo acompaña. En Gori-Gori comer es un placer ☺. Todos los días hay ricos y sanos alimentos cocinados con esmero y delicadeza por una de las familias. Con el paso del tiempo, el ritual de la comida ha ido cobrando peso en el día a día, lavar manos, poner las mesas, y luego recoger, limpiar…l@s peques que lo desean participan con gusto de estas rutinas. Tras el almuerzo, se proponen actividades más tranquilas (como contar cuentos, dibujar o hacer manualidades), que permiten una digestión pausada.

Hacia las dos y media empezamos poco a poco a recoger y a prepararnos para despedirnos hasta el día siguiente.